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domingo, 21 de noviembre de 2010

Even I tried. Even you denied.


Es que eres demasiado para el cuerpo que te limita,
para estos ojos llorosos que desamparan tu existencia sin mucho disgusto.
Vete y déjame ir.
Caen los cuerpos, gotas cansinas con buen talante,
van desmembrando sus colores entre los palcos.
Se toman y se abandonan unos en otros, entre el telón y la escena,
y cuando se llenan, se abandonan unos a otros
mientras el veinte convierte mi piel en agua
y me derramo por entre sus pechos llenos de mierda.
Tan sólo las cuerdas se mecen aún
con peso torrencial, ingrávido y latente.
Tan sólo ellas pueden continuar su caída.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Si no duele, ¿es felicidad?

Tal vez algún día.
Hoy al menos respiro.




Cerramos los brazos ¿y qué?
No por eso la mariposa se mantendrá entre ellos.


© Danica Arias, 2010.

domingo, 22 de agosto de 2010

Eau d'Ame

Una cruenta lluvia ácida destruía el cielo, la vida y su alma.
Nunca antes pudo sentir tan finamente la punzada del viento traspasarle de esa manera tan particular y ajena.
Sensato, decidió someterse a tal purgante. Sanaría más prontamente de lo que muchos otros soldados.
Preparó el fusil, afianzó la mira, cerró los ojos. Aún disparando se abría paso entre la barahúnda.

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Tejía calcetines diminutos de un tono azul grisáceo que le recordaba los ojos del soldado que había partido hacía más de seis meses. El cielo lluvioso también enarbolaba los tonos que sobresalían de las manos delgadas de la jovencilla.
No tendría más de diecisiete y llevaba ya a cuestas uno de casada. Aún parecía frágil con su rostro fresco de niña. Miró el ventanal; el campo, repleto del amarillo vivo de las flores, se agitaba fríamente; ya era agosto de cualquier manera.

Un rayo se le incrustó en el pecho, le hizo henchirse de terror. Le hincó las espuelas el ave negra que todo lo ve.
Su soldado ojos-de-tormenta, se despidió.

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Despertó bajo la potente luz blanca del hospital.
Se hallaba repleto de escarificaciones, trofeos cansados de la lluvia ácida en el campo de guerra.
Se miró cuando pudo recobrarse del aturdimiento. Recuento de los daños: Una pierna hasta la rodilla, un brazo ausente, miles de blancas tiras, le fallaba la vista y lo peor...
Había olvidado su existencia. No había más en su cabeza que una centena de cuerpos a medio terminar -¿o sería a medio comenzar?-, dolor y el rostro sonriente de una niña.

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Dio a luz a un bastardo con honores. Se le instaló en el hospital del ejército agradeciendo el brutal asesinato del soldado que ella había amado tanto.
Ya no quedaba resquicio de fragilidad ni candidez en su rostro.
El pequeño y nuevo habitante lo sería todo desde ahora.



© Danica Arias, 2010.
Todos los derechos reservados.

miércoles, 28 de julio de 2010

Espejos rotos y empañados

Espera, ya casi despierto.
Aún quiero recordar.
Mientras, déjame tus piernas enredadas, déjame tu cielo ardiente entre las mías.
Espera un poco, tan sólo un segundo más.
Aún sueño con...
Mantén tus manos cerca, exhaustas, derramándose en mi espalda.
No me mires, el gato aún no escapa por la tercera ventana.
Él, incluso aquél, espera por mí. A que despierte del todo.
Bésame, traigo la boca seca de vivir tan apaciblemente.
Espera, espera...
Tengo miedo, ¿puedes sentir la frialdad del alma perforando entrañas?
Es eso, es que aún quiero recordar.
Las flores precozmente secas de fingida armonía, golpean la luz en las pupilas.
Maldito gato gris.
Es un deseo incorrompible, aún necesario.
Muerte infinita que fuma ese ardor en mi cuerpo, que me obliga a tragarte en copas baratas y a grandes sorbos.
Malditas perversas ilusiones.
Las tres desvirtuadas viejas se me agolpan entre las mieses, aferrándose con piel asqueante a la línea vital en mi cuello.
Envejezco, justo como ellas. Se pudrirá el  encanto como gotas quemadas, ¿qué quedará?
Por ello, espera...
No me apresures la vida.
Ya casi despierto del todo...

domingo, 27 de junio de 2010

Sal

A veces uno se queda en solo, un solo tenso y obcecado.

Muro de negras intenciones, de vahos callados.
Una necesidad innecesaria de urgencias suprahumanas
que camina si piernas y sin sesos,
desparramándose en el trayecto amarillo de las dudas.

Se abre una puerta y tres ventanas, la felicidad no entra con los rayos;
no entra con el humo de la casa de junto.
Un gato se escurre por la rendija de mis pensamientos,
pensamientos ocupados por el viaje.
Un extraño se cuela en la segunda ventana mientras el gato,
el viaje, la puerta y las otras ventanas se esfuman.
Y el extraño cuenta historias lejanas.
Una vez, creó un dragón hecho de nubes y manos y flores.
Una vez, me obsequió un dragón de nubes y manos y flores.
Una vez, el dragón de nubes y manos y flores decidió marcharse,
tras la partida del demiurgo.
Y entonces el solo regresó.
Al volver, mi rostro había cambiado,
se había desvanecido un poco.
Ahora era borroso y contaba surcos algo profundos.

Una vez, el dragón de nubes y manos y flores entró por la segunda ventana;
la única que se había mantenido en su sitio.
Una vez, el cielo se tornó oscuro y tuve mucho sueño.
Una vez, morí.

domingo, 13 de junio de 2010

Si vous plait, mon ami!


Está lloviendo de un modo extraño
con ascendencia irreverente,
con motivos enfadados,
con astucia callejera.
Un hombre a una pared pegado
se relame en un abrigo, en botas, en paraguas.
Una mujer sentada a la mitad de la vía
se culpa calladamente,
se une a la ciudad en su lamento.
Mil años de lugar se mezclan impunemente;
mil siglos de mentiras se maldicen internamente;
mil toneladas de gritos se deslizan por los cristales.

Y aquí sólo llueve y truena,
aquí sólo tiemblo ante la materia en caída libre;
aquí el planeta y sus ángeles se despiden, casi violenta es la postrimería.
Aquí quedo contigo, solos, muriendo.
Aquí quedas con la vida a la mitad.

Aquí tan sólo llueve sangre...
la tuya.

miércoles, 9 de junio de 2010

La soledad recrea mi alma

Descansa bajo el tumulto incorpóreo de las memorias de un sitio arrasado por el odio.
El viento sopla fuerte, sí, pero es necesario.
Purgar vicios no es para pieles sensibles.
Será un buen adiós, descuida.
La lluvia es el telón de tres historias.
Ya es tiempo. Humedece tu cuerpo en la hierba.

viernes, 4 de junio de 2010

Epifanía deja-vuína

Se debería poder disfrutar sin complicaciones del extraño placer que dan unas pocas teclas desgañitadas con algo de premura, tras uñas y hambre. 

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El sueño, con su típica crueldad, no permite la finalización de este deseo.
El sueño, con su típica inefabilidad, no permite el placer culposo que desgasta al insomnio; al sudor pegajoso de la madrugada, a las ojeras deslavadas del día a día.
El sueño, con su típico delirio de grandeza, no permite tu rostro como reflejo de mis ojos por las tardes.

El sueño. Maldita necesidad tan inverecunda e imperativa.
.


martes, 1 de junio de 2010

Ventanas



Recomendación: Escucha este link http://www.youtube.com/watch?v=zmzydafxYGw&feature=related

Ojos azules, desgárrame a tu deseo.
Esa única canción flotando en nuestros cuerpos…
La muerte nos acecha, nos seduce con bellas sombras.
El violín gris de tu vida, llora.
Quiero que seas sólo mía.
Mis manos se entrelazan al sabor de tu piel,
Al candor de tu nuca, a la medida.
Sé mía, sólo mía.

Me pierdo llenándome de ti,
necesito tenerte para siempre.
Serás mía, sólo mía.

Entonces déjame ser,
Ojos azules,
un perdido en la lluvia de la ciudad.
Algún día volveré,
algún día de fría soledad,
y aún sin ti,
sabremos que eres sólo mía.

Te amo tanto,    (sé mía, sólo mía)
perdido en la lluvia de la ciudad,     (mía, mía, mía)
mis manos se entrelazan al sabor de tu piel  
y tu aliento se esfuma (eres mía, tan mía, sólo mía).
.

domingo, 30 de mayo de 2010

Frases incoherentes...no.

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Una palabra.
Un sentimiento.
Un beso.
Un mes.

La vida se esfuma...

Cuento incompleto, una yo incompleta dando tumbos por la arena urbana.

Ser dos duele. Cada vez más.
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viernes, 28 de mayo de 2010

El peligro de caer

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Lluvia.
Delirios obcecados en tardes que se aferran a las dunas que tiñen todo el mar urbano con cayenas,
tibio carmín y cuero.


Bésame.
¿Puedes palpitarme en el pecho?
He dejado de existir al rozar el alma de tu cuello.


Es dificil caminar arrastrando mis torpes alas rotas;
víctimas del desprecio a la frialdad que se acurruca en mi piel y consigue elevarse tan sólo en mañanas grises.


Vístete.
Ya es tarde.
Esfúmate.
El tiempo se ha agotado y toquidos en la puerta de madera nos anuncian el arribo de otras naves mercantes.
Las gaviotas desgarran la tormenta, el mar y las rocas.
Hay tulipanes
                     y se concretan a danzar seducidos por el vaivén de tus caderas entre mi cuerpo débil, entre mis manos mojadas, entre mis piernas etéreas...


Y la lluvia
y las tardes
y el carmín de tus labios y los míos
y el gris de mi vida con la tuya y sin la tuya
y la puerta ansiosa
y las gaviotas asesinas
y los tulipanes
se aferran a la ceniza,
producto de ilusiones...
producto de amor sin amor.
.

miércoles, 26 de mayo de 2010

La insatisfacción a veces desborda escaleras

Hay pláticas que deberían poder morirse en los labios, que no están hechas para ser discutidas.


Cinco años las vuelven desierto desecho en orgasmos, besos, deseo y final.
Cinco años las añejan con dejos de tristeza, las muerden intentando capturarlas por más tiempo.
Son los mismos años que mi voz se calla ante tu nombre y tus hechos, y ante mi nítido contratiempo.
Porque existen pláticas que duelen pero también hay las que sangran.


Me sangras en los labios aunque mi rostro perfecto y libre reta todo lo que dices.

Caricia nocturna

.
Mis uñas entrelazan noches y cuerpos.


Se proyectan hacia el muro de nadie, se magnifican en la vacuidad de todo. Todo se une a sí mismo y eso inflama el ego de una inmunda nada que se transforma y se refleja en lagunas de plomo como un recién llegado Narciso que se vuelve piel y hueso y ojos y pensamiento.


Y entonces encuentro tu rostro en cada noche y cada cuerpo...
.

Escucha mi canto

.
Inicua y subrepticiamente se despelleja mi semblanza;
agotas al aire que regurgita, como si nunca debiera existir esta mañana.
El velero estalla las sombras secas de tus ojos e inmolan el desierto que se esconde entre tu vientre de arena y de sal, y de olas y de cielos y de todo,
y mil prados engalanan a su misma raza a través del cristal de tus manos que los recibe en primavera...
.

lunes, 24 de mayo de 2010

¿Hay alguien ahí?


Una duda es más que una indecisión...

Es una vida, un universo...
Es un hoyo negro relleno de efecto mariposa.

Es transformar un simplón en una atención absoluta, en un talento y una galantería.
Es enamorarse de alguien más.

Una duda es más que una laguna...

Es un relato de noche nublada y sin alumbrado público.
Es un par de ojos oscuros y claros a un mismo tiempo.
Es una caricia de mano de arena y saxofón.
Es una cama con pies de dragón.
Es una pesadilla llena de luz.

Una duda...es más que un adiós...
                                                   es un inicio completamente diferente.
                                                   Es una sonrisa bella de dos.
                                                   Dos totalmente contrarios.

domingo, 16 de mayo de 2010

No me agradas últimamente...

Miradas accidentadas y secas,
sólo eres un deseo en la sabana
corroído, aborrecido, insolente...
Te deslizas en otras vidas
sin el ayer preocupando tus ojos.


jueves, 13 de mayo de 2010

Y la flor callóse en rojo

Decidió marcharse luego de verse agotado.

Le había mirado tanto que ella se convirtió en nada. Dejó de existir, se permitió desaparecer.

Incluso, el mudo intento de reproche ante este desvanecimiento, se le secó en los ojos.

Pero ella también estaba cansada.

Las pupilas distantes no eran su alimento favorito y ello acabó por hastiarle.

Fue entonces que se refugió en otras miradas, en ¡oh, ventura suya! manos suaves, un cuerpo, mente ágil, una lengua; todo ajeno, todo tan propio.

Por fragmentos fue mudando la fascinación al recién descubierto. Poco a poco, con reservas.

Y un día, se halló ciega y fue feliz.


Paso el día pensando en ti (8)



Todo luces encendidas

singlando el muro de tus aguas

torpe acto que se aferra y escuece en su propia piel corroída.

Un libro

se cae, se abre, se muere, se mira

se mira desnudo tras murmullos, se observa silencioso entre cayenas.

El muelle, el alba…son mera escenografía marchita de veranos sin sol.



sábado, 8 de mayo de 2010

martes, 4 de mayo de 2010

Obviando voces


Y sólo te queda la sensación insatisfecha de quien mucho ambiciona.
A veces me pregunto quién serás esta tarde;
si una historia, un recuerdo, un árbol, una pared o sólo un cuerpo;
o si acaso la lluvia, en un exasperado conato, se ha materializado en tus cabellos.
A veces tus ojos me estampan una bofetada de normalidad obligándome a retarte con distancias.
A veces tus manos no me parecen tan suaves cuando exprimo confituras con sonidos extraños.
A veces tu aplomo hace las maletas a media noche, abandona todo cuento y se escapa silencioso por la puerta trasera del económico hotel de la esquina.
A veces eres barrido por señoras canosas con hendiduras dérmicas profundísimas.
Existen también esas ocasiones en las que estar contigo se vuelve intolerable con tanto calor de verano.
Y a veces, sencillamente no quiero estar contigo…